EL
PINTOR/VAMPIRO
CARTA DE
EUGENIA BAZILLE A SU AMADO FRANCISCO ROMERO
Paris, Francia
20 de septiembre de 1880
Amado, me gustaría estar contigo en Madrid, pero
como sabes, tenía que visitar a mi prima de parís que tanto nos ha apoyado.
Recuerdas de la vez que nos ayudó a pagar la renta de aquella casa, jamás lo
olvidare, porque me acuerdo que no tenías dinero en ese entonces para pagarla.
Pues bien me quede en su casa que es bastante amplia y elegante. Lo que más me
intrigo fue una hermosa escultura de cupido que tenía en el jardín y ya te
imaginaras cuantas cosas más habría en él; por ejemplo unas bellísimas rosas
que cada que me levanto a verlas, su perfume me incita a bailar.
Esta tarde en un café cercano no sabes a quien me he
encontrado; al mismísimo pintor Gustave Caillebote que estaba pintando una
escena del café de lejos. Ya había visto antes sus pinturas y ¡que pinturas!, sabe
traducir muy bien la poesía en cada lienzo ¡y que técnica! Le pedí un autógrafo
y amablemente me regalo el cuadro del café que estaba haciendo ¿puedes creerlo?
Además de ser un cuadro hermoso, el gesto que hizo el señor Caillebote no tiene precedente y hacen de la
obra toda una joya, como los también bellísimos aretes dorados que me acabo de
colocar.
Espero verte pronto amado.
CARTA DE GUSTAVE CAILLEBOTE A JEAN AUGUSTE RENOIR
21 de septiembre
Mi apreciado amigo, sabes cómo me encanta tu manera
de pintar a la figura humana, por tal motivo me interesaría mucho comprarte uno
de estos días alguno de esos armónicos cuadros.
Cambiando de tema, no sabes que Dulce momento me
lleve ayer mientras pintaba una escena de un café; una bonita muchacha de pelo
moreno y vestido negro se acercó a mirar como pintaba y mostro interés en ella.
No sé qué tendrían sus ojos, pero te juro que desprendían un hermoso brillo
romántico. Espero encontrármela de nuevo, esta vez decididamente la pintare.
CARTA DE FRANCISCO ROMERO A EUGENIA BAZILLE
23 de septiembre
Madrid, España
Yo también espero que estemos juntos lo más pronto
posible para ir al restaurante de Don Antonio a probar sus Jamones y
salchichones tan deliciosos y para ir a visitar el museo del Prado que tanto te
gusta. Hablando de eso yo espero ir a dicho museo muy pronto, me ha dado por
ver los cuadros de los antiguos maestros. Ya regresa por favor todos te
esperamos aquí.
CARTA DE EUGENIA BAZILLE A FRANCISCO ROMERO
24 de septiembre
Pues que puedo deciros, París…hermoso. Ahora mismo
estoy sentada en un parque. Esta anocheciendo y ya te imaginaras, los faroles
apenas iluminan la explanada e incendian la parte arbolada y misteriosa del
parque. Esa parte deja al descubierto una atmosfera mezclada con algunos
colores verdes, naranjas y azules. Esta escena es tan romántica que me hace
recordarte. Ahora mismo han llegado unos músicos, uno toca el clarinete y otro
el acordeón. Que bella experiencia, la atmosfera y la música se unen para crear
un conjunto verdaderamente romántico.
Disculpa si me pongo muy pictórica pero todo está aquí, los verdes, las
naranjas, los amarillos, los rojos, los violetas y los azules celestes sobre todo
entremezclándose con este vals. Espero verte pronto, que ahora disfrutare de la
música.
CARTA DE JEAN AUGUSTE RENOIR AL DIPLOMATICO PAUL
BÉRARD (MECENAS DE ARTE).
28 de septiembre
Ayer llego mi amigo Gustave Caillebote, quien por
cierto tiene una técnica pictórica bastante exquisita, a mi casa, pues me había
dicho que me quería comprar un cuadro. Además tenía su estuche de pinturas, un
lienzo y un pequeño caballete. Se sentó en el sofá y le ofrecí un café. Pasamos
a mi estudio que es bastante pequeño, aunque es mi refugio favorito y le enseñe
varios cuadros con los que quedó fascinado. Luego de revisar algunos decidió
llevarse uno de mi colección de muchachas al piano y otro de una muchacha en el
campo. Gustave me dijo que le acompañara, pues iría a buscar a aquella bella
muchacha que había visto antes. Recuerdo que estaba lloviendo esa tarde
mientras caminábamos por las calles de un hotel. Entonces Gustave, para su
suerte, se topó con la chica que tanto insistía, que iba con vestido y paraguas negro. Le pidió que se dejase retratar y ella
accedió bastante feliz. Él se refugió debajo de un balcón y se sentó a pintarla
en medio de la acera. Mientras algunas personas volteaban a ver lo que hacía,
curiosas, otras le reprochaban su decisión de pintar justamente en la acera.
Sorprendentemente Gustave termino todo el cuadro en unas horas y el resultado
fue delicioso. La muchacha se impactó por la belleza del cuadro y le agradeció
ampliamente que le pintase. Luego él le pidió su dirección y ella la anoto en
una servilleta.
Si quieres venir a ver la obra, o incluso intentar
comprarla, ve con Gustave, ya sabes donde vive, te prometo que vale la pena.
CARTA DE EUGENIA BAZILLE A SU AMIGA BEATRIZ DUATO
30 de septiembre
¿Qué tal tu famosa madre,rubia? no te creerás lo
que te voy a contar: ¡conocí al pintor (si se le puede llamar así) Gustave
Caillebote, y ayer me invito a cenar!
Bueno, me invito calamares y percebes que deguste como nada en el mundo. Luego
me pidió un buen vino de esos que sacan los franceses en sus campestres
viñedos. Por cierto el vino era bastante suave.
Luego del restaurante me pidió que le acompañase al
cementerio a visitar la tumba de su madre. Fuimos al cementerio, que por cierto estaba
bastante florido y con cientos de estatuas de querubines y ángeles. Justamente
acababamos de visitar la tumba de su madre y el me tomo de la mano y dijo:- No
sabes cuánto extraño a mi madre en estos momentos, necesito a alguien que me
consuele-. Entonces delicadamente me beso y espero no se entere Francisco,
intercedí gustosa. En eso vi como que un querubín movía su brazo señalando a
Gustave y le salían lágrimas, no puedo equivocarme, ¡en serio lo hizo! Lo más
inaudito sucedió después. Gustave me
seguía besando, cuando de pronto pude ver como sus caninos incrementaban de tamaño sobrenaturalmente e intentaba darme
un mordisco. Fue tanta mi sorpresa que corrí despavorida hacia mi casa. Ahora
mismo estoy aguardando el tren que va de Paris a Madrid, espero me recibas en tu casa...
CONTINUARA...